domingo, febrero 19, 2006


Trigésimo sexto paseo: No escribir de Pureza Canelo; Salamanca: Algaida, 1999


Brevedad es todo


Leo la poesía de otros,
la buena fruta, el dedo en agalla roja
que abrimos junto al ojo húmedo del alma,
el buen pescado, el asombro compartido,
que ya no invade el deseo de arrimar la mía
cuando te la sirven otros.
La poesía que se mueve mejor
que la voz a solas cuando fue mi amante
en olas concéntricas del agua
salina o dulce, según la destreza
de un milano que caía sólo a por mí
para destrucción de estas manos
detrás de su tiempo, mi lengua.

Leo la poesía de otros,
no importa de qué siglo
ni la edad cuando se vació el amigo,
si brevedad es todo, lo que hoy son
mis huesos hechos ya
barandilla de mirador tan alto
como uncido a la perpetua brizna
de la rosa o existencia, tan cantadas.

Asociarme con el universo tomado
por los otros, es el arco
del tiempo que hace sincera la palabra
en la noche gola de versos y más versos
dentro de mi casa
la travesía de la creación,
y ajustarnos un sol también perecedero,
amigos que en mí escriben, mandan, saben.
sosteniendo yo la culpa.

Así va pasando mi tiempo de escritura,
el de la saciedad que la pasión ajena
me regala y ciñe de hemisferio
las apetencias, pues soy cómplice
en el saber respirar de estos valientes
que apoyan su columna en mis hombros
sueltos hacedores en la noche
opero nunca, nunca desarmados.


Si brevedad es rosa o existencia,
la creación también amaga y pierde
como un caballo hermano
que un día desaparecerá de niebla
por tobillos rápidos de luz,
luz vencida de tanto crear vencido,
como mi fruta, mi pescado
y toda la hilera de balcones
que han sido siempre los poetas.

La salvación, la perdición ajena,
ya son mías,
y en lo sucesivo más.



Pureza Canelo es una escritora extremeña que me gusta mucho por la emoción que me transmiten sus versos, cargados de gran hondura y sensibilidad, de vida transformada en poesía, de poesía convertida en vida.
Pureza Canelo es presidenta de la Fundación Gerardo Diego y la primera mujer que ganó el Premio Adonais en 1970, por su libro Lugar común. Considera que su poesía no ofrece una “especial sensibilidad” para ciertos temas. La escritora se muestra tajante: “No existe poesía femenina, la creación no tiene sexo”. Ha obtenido numerosos premios por sus trabajos. Entre ellos el II Premio de Poesía “Ciudad de Salamanca” por su obra No escribir, un libro de poesía dentro de la poesía, de meditaciones sobre la propia creación poética, de vitalismo y escritura, de lucha por huir de la creación y de la irremediable atracción por la misma, de la relación con otros poetas a través de la poesía, de cercanía con un lector cómplice, de la dificultad de crear, de brindar oportunidades a nuevos poetas, de orgullo por lo conseguido en unos versos, de la eterna lucha entre la pereza y la obligación, libro del que, para termina, la autora nos explica:

No escribir es un poemario de larvado registro autobiográfico. Con un tema unitario, trabado con la máxima organicidad que he podido ir vaciando poema tras poema, sin conceder respiro a otra visión que no fuera meditar sobre el silencio prolongado de mi poesía, que no busca hueco para escribirse porque la vida real, día a día, tal vez supere lo inefable de la creación misma. Además de este núcleo temático, se superpone otro no precisamente fácil de ser anclado en escritura poética: desconfiar de la escritura misma, aquella que te hizo amarla intensamente, y, a la que después de los años, abandonas porque quieres tú o te abandona porque quiere ella. Este libro, con o sin acierto, ha querido rebelarse contra la insolente ambición creadora que alberga todo poeta incluso cuando éste ejerce la autocrítica desde la pasión y la inteligencia desveladas... poema a poema, verso tras verso, de confesión en confesión lo más sinceramente que he podido. Esta vez en No escribir he tratado de huir de la fabulación y he luchado todo lo posible para sortear la cita con el llamado fingimiento de la creación poética. “
( Publicado en la solapa de la edición de Algaida)












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5 Comments:

Anonymous elbucaro said...

Hermosa poesía y de nuevo agradecido por acercarme a una escritora desconocida. Saludos gatito.

domingo, 19 febrero, 2006  
Anonymous Gatopardo said...

Me apunto a Pureza Canelo. Gracias.
Un abrazo

lunes, 20 febrero, 2006  
Blogger javazquez said...

Cuando Herman Melville creó el personaje de Bartleby y su famosa respuesta "preferiría no hacerlo", nos presentó el abandono como una consecuencia del vacío.
Vila-Matas en su libro "Bartleby y compañía", nos hace un repaso de escritores que dejan de escribir un día sin motivo aparente alguno.
Narrar deja de ser atractivo o necesario. No hay nada que decir.
Entonces es mejor callar. Desgraciadamente demasiados escritores de hoy día no saben mantener el silencio. Pero entonces, cuando hablas y no tienes nada que aportar, dejas de ser escritos y te conviertes en un mero escribiente de ideas caducas.
Saludos y sigue deleitándonos con tus paseos literarios. Me gustan mucho.

lunes, 20 febrero, 2006  
Anonymous angel said...

Por primera vez y gracias a ti "descubro" a esta poeta, mediante este poema extenso en el que de pronto parecería perder el discurso, aunque lo retoma desde esa barandilla barroca desde la que contempla el mundo.

Saludos....

martes, 28 febrero, 2006  
Anonymous felipe said...

Puereza Canelo apunta al drama de la escritura o la dejo yo o me deja a ella. Ese misterioso proceso de hacerlo y dejarlo.

lunes, 06 marzo, 2006  

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